Privarse de la carne no implica ser de otro planeta


4 noviembre 2016
Por
Harrys Rondón (@harrys74)

Privarse de la carne no hace la vida más o menos aburrida. La nueva concepción del vegetarianismo no trata tanto de prohibir o satanizar alimentos por motivos ideológicos, sino en apasionarse por la búsqueda del placer en todas las opciones dietéticas

La dieta vegetariana existe desde tiempos inmemoriales. Privarse de la carne puede tener que ver con distintas razones: la salud, la ética, el ecologismo y la religión.

Para algunos no hay consuelo que valga cuando se trata de abstenerse del pecado de la carne. Hay quienes juran que perderse de un cordero, un lomo asado, una pechuga de pollo o un chuletón de cerdo es de gente rara que nació sin papilas gustativas.

Bajo esa premisa, algo de razón tendrán, porque hay que ser de otro planeta para hacer aportes valiosos a la humanidad y al mismo tiempo privarse del placer de la carne. Citemos a los precursores históricos del vegetarianismo: Aristóteles, Homero, Buda, Pitágoras, Hipócrates, Platón, Epicuro, Séneca, san Agustín, Leonardo da Vinci, Cervantes, Newton, Voltaire, Rouseau, Goethe, Tolstoi, Edison, Gaudi y Gandhi, entre otros.

De acuerdo con la sociedad vegetariana, vegetariano es alguien que no come ninguna carne, aves, caza, pescado, mariscos o subproductos de masacre animal.

Foto: cortesía Pixabay.

Frutas, verduras, vegetales, cereales y granos integran el menú de quienes llevan un estilo de vida alejado de las carnes. Foto: cortesía Pixabay.

Las dietas vegetarianas contienen diversos niveles de frutas, verduras, cereales, legumbres, frutos secos y semillas. La inclusión de los productos lácteos y los huevos depende del tipo de dieta que siguen.

Dime qué comes y te diré qué eres

En el grupo de los vegetarianos, se identifican varios subgrupos. Los lacto-ovo vegetarianos, que evitan toda la carne animal, pero consumen productos lácteos y huevos. Los lacto vegetarianos, que evitan la carne animal y huevos, pero consumen productos lácteos. Los ovo vegetarianos, que evitan todos los productos de origen animal, excepto los huevos. Y los api vegetarianos, que evitan todos los productos de origen animal, excepto la miel.

Por su parte, la sociedad vegana define su estilo de vida como la exclusión de todas las formas posibles de explotación y crueldad hacia los animales. Esto no solo incluye los alimentos sino cualquier otro propósito.

Un vegano excluye la carne animal y también los productos lácteos, los huevos e ingredientes de origen animal como la gelatina, miel, carmín, pepsina, goma laca, albúmina, suero de leche, caseína y algunas formas de la vitamina D3.
Vegetarianos y veganos coinciden en la eliminación del consumo de productos animales por razones similares. La diferencia más grande radica en que los vegetarianos consideran aceptables algunos productos de origen animal.

Los veganos optan por evitar todo subproducto animal porque consideran que estos tienen un impacto negativo en su salud y en el medio ambiente.

En términos de ética, los vegetarianos se oponen a la matanza de animales, pero aceptan consumir subproductos animales como la leche y los huevos, siempre y cuando los animales se mantengan en condiciones adecuadas. Los veganos defienden el derecho de los animales a ser libres de todo uso humano que implique alimentación, vestido, ciencia o entretenimiento. Por lo tanto, tratan de excluir a todos los subproductos animales, independientemente de las condiciones en las que los animales se críen.

Comer sin culpa

Yotam Ottolenghi, famoso chef israelí, zanja la discusión entre la ética, la religión y el fanatismo respecto a los alimentos que injerimos. En entrevista concedida a Mikel López Iturriaga, el chef habla de la nueva concepción del vegetarianismo: no se trata tanto de prohibir o satanizar alimentos por motivos ideológicos, sino de apasionarse por la búsqueda del placer en todas las opciones dietéticas.

«La vieja escuela del vegetarianismo va de privarte de algo, de un sentimiento de culpa: quiero comer carne pero es inmoral, así que me limitaré a comer insípidos hidratos de carbono y productos sustitutivos de la carne. Para mí, la comida debe ser disfrute sin ningún sentido de privación. Si eliges no comer pescado o carne, puedes disfrutar de la vida, celebrar la comida y tomar fantásticos platos llenos de sabor. No debería haber nada semirreligioso o fanático en la forma en que comemos», dice.

La dieta vegetariana como antídoto

Diversas investigaciones demuestran que las dietas vegetarianas y veganas tienden a ser bajas en grasas saturadas y colesterol. También tienden a contener altas cantidades de vitaminas, minerales, fibra y sustancias vegetales sanas.

Ambas dietas contienen una alta cantidad de alimentos ricos en nutrientes. Estos pueden incluir frutas, verduras, granos enteros, nueces, semillas y productos de soja.

Foto: cortesía Pixabay.

Los vegetarianos han volcado su creatividad en la cocina para crear recetas suculentas sin necesidad de usar productos cárnicos. Foto: cortesía Pixabay.

El nutricionista español Jordi Galisteo sostiene que una alimentación vegetariana, si está bien planificada, no solo es saludable, sino que ayuda a prevenir ciertas enfermedades comunes en la actualidad.

Un artículo del Comité de Médicos por una Medicina Responsable destaca que una alimentación vegetariana ayuda a prevenir el cáncer (sobre todo el de mama y el de colon), previene las enfermedades del corazón (ya que es una dieta baja en grasas saturadas y sin colesterol), ayuda a regular la presión arterial, previene la aparición de la diabetes tipo II y ayuda a controlar los niveles de glucemia (azúcar) en sangre, además, evita la formación de cálculos renales.

Alertas con los nutrientes

La Academia de Nutrición y Dietética de los Estados Unidos; sin embargo, pone el acento en la baja ingesta de algunos nutrientes, especialmente el hierro, calcio, zinc, vitaminas D y B12, ácidos grasos omega-3.

En su informe más reciente alertan sobre los peligros de una dieta vegetariana o vegana mal planificada. Una ingesta insuficiente de nutrientes como los ácidos grasos omega-3, calcio y vitaminas D y B12 puede impactar negativamente en diversos aspectos de la salud, incluida la salud mental y física.

De acuerdo con el informe, los vegetarianos y veganos deben prestar especial atención a las estrategias de nutrición destinadas a aumentar la absorción de los nutrientes de los alimentos de origen vegetal.

La nutricionista venezolana Sara Mouallen alerta sobre la necesidad de consumir alimentos enriquecidos y suplementos, especialmente para nutrientes como el hierro, calcio, omega-3 y vitaminas D y B12.

Mouallen explica que al hablar de carencias nutricionales asociadas con el vegetarianismo es importante mencionar el hierro y el calcio, micronutrientes con los que se debe ser muy cuidadoso en este tipo de dietas, ya que el consumo insuficiente de ellos podría ocasionar anemia y enfermedades del sistema óseo.

Para prevenir

La manera de prevenirlo es a través del consumo de alimentos que los proporcionen o favorezcan su absorción: las legumbres, lentejas y alimentos ricos en vitamina C en el caso del hierro, y repollos, coles de brúcelas, semillas de girasol, de auyama o calabaza y almendras, que son fuentes de calcio vegetal.

Los vegetarianos y veganos deben incluir algunos alimentos que favorezcan la absorción de nutrientes. Foto: cortesía Pixabay.

Los vegetarianos y veganos deben incluir algunos alimentos que favorezcan la absorción de nutrientes. Foto: cortesía Pixabay.

Más allá de estas necesarias alertas, lo que parece ser un hecho es que la percepción de ligar el vegetarianismo y su derivación más extrema, el veganismo, con platos aburridos y sin sabor, está cambiando en los últimos tiempos. Hay un naciente impulso de este estilo de vida, y mucho tiene que ver la tendencia a mejorar la salud, la imagen personal y la protección de los animales.

Horno DGC 6800 AM: ¿estás preparado?

La cocina perfecta sin duda debe tener un horno de fácil manejo, con resultados...

Buenos Aires: añorará regresar

En Latinoamérica, pocas ciudades tienen el tono cultural y arquitectónico de Buenos Aires o...

Roberto Pretelt: «Como carne con un buen ron»

Yo nací en Colón, de padres colombianos, y me crie en Panamá. Soy ingeniero...